Desmedicalizar la menopausia

La menstruación se fué de mi cuerpo tras un disgusto familiar y no volvió… Así que soy una mujer menopáusica precoz o yo ya diría postmenopáusica.
La menopausia o climaterio es una época de la vida de una mujer que es importante que aprendamos a entenderla, aceptarla y “disfrutarla”! sí sí, he dicho disfrutarla!

Yo me inclino, lo primero de todo por desmedicalizar la menopausia, es decir retirarla de manos de los médicos y devolvérsela a las mujeres como dice María Jesús Balbás.
No nos fusta reflexionar sobre el sentido de la vida y preguntarnos quienes somos realmente. Vivimos a toda velocidad ocupadas en una cantidad ingente de tareas concatenadas, siempre desenado cosas una tras otra que cuando las conseguimos nos proporcionan una satisfacción únicamente momentánea y seguimos deseando otras cosas, lo que conlleva a la frustación como base de las relaciones humanas. Esto supone una gran barrera para afrontar la menopausia o cualquier tipo de cambio.

Creemos que la vida va asociada a juventud y potencia. En lo más profundo de nuestro ser está realmente el miedo a la muerte. Vivimos dándole la espalda a la muerte, la negamos, hacemos como que no va con nosotras. Pero la muerte es una parte intríseca de la vida. El miedo al cambio, a ser, a la muerte… en realidad es miedo a la vida!
Vivimos de forma superfcal y a la carrera. Todo ello marcado por la codicia y el consumo. Se trata de una actitud inmadura, inconsciente e insolidaria, que genera sufrimiento y resulta servil ante los intereses de la industria farmacéutica y otras multinacionales.

Vamos a decirlo sin miedo: No se puede parar el tiempo! y Sí se puede conseguir un alto grado de salud en las diferentes etapas de la vida.
Sí podemos creer en conciencia y en mejorar hábitos con la finlaidad de conseguir laflexibilidad necesaria para adaptarnos al cambio. De lo que se trata en el fondo es de optimizar los recursos y no de generar dependencias.

En algunos momentos y determinadas circunstancias tal vez necesitemos algún tipo de ayuda. Sin embargo, esto no significa que la solución deba venir de fuera. No necesitamos ninguna poción mágica que nos mantenga en la frescura de la juventud y en la ignorancia del proceso. Así, la terapia hormonal sustitutiva, una propuesta terapéutica válida para algunas mujeres ( jóvenes con castración química, mujeres con molestias que no remiten con otros tratamientos…) se ha convertido en una panacea que se ofrece a la práctica totalidad de las mujeres y que proporciona incontables beneficios a la industria farmacéutica.
Se ofrece casi como un detergente, con la salvedad de que is no sigues las indicaciones, quizás te estés jugando, para empezar, la apariencia física, la aceptación social, el bientestar y en último término, la salud, pues is no entras en lso protocolos médicos quizás estés corriendo grandes peligros.
No es solo en esta circunstancia, no es solo en esta etapa del desarrollo de la vida de la mujer en la que no se nos dice que nuestra deficiente y frágil naturaleza necesita de cuidados médicos.

Todos los eventos fisiológicos de la vida de la mujer están autorizados y dirigidos por la industria farmacéutica, la cual, como is se tratara de una ONG, vela por corregir los defectos que la naturaleza ha creado en los imperfectos cuerpos de las pobres mujeres. ¿Qué sería de nosotras sin ellos?

Cualquier acontecimiento se medicaliza: la regla, el parto, la lactancia, el puerperio, la menopausia…. Todos sin excepción precisas un diagnostico ( con el adecuado soporte de tecnología, campañas, cuidados específicos, prevención, tratamiento y a veces supresión, como ha sido el caso de la lactancia)… Ahora soplan vientos de abolir la menstruación. ( Es curiosos comprobar cómo perturba el hecho de la menstruación, en la socidad, a lo largo de la hstoria de la humanidad, y que furias despierta, que necesidad de intervenir para demonizarla, negarla, y ahora, abolirla. Esto puede llevar a pensar que debe ser algo estupendo y cuando menos digno de estudio).

Durante siglos la menstruación ha estado vetada, convertida en tabú: desde la prohibición, aún en nuestra infancia, de hacer la salsa mahonesa, o regar las plantas so pena de que se sequen, a declararla directamente la responsible de todos los males de la sociedad como es el caso  en varias comunidades de Nueva Zelanda. Muchas mujeres han tenido que esconderse del resto de la comunidad durante los días de la regla, bajo elpretexto de ser impuras y la amenaza de contaminar la vida.

Esta idea de la mujer como portadora de muerte en lugar de dadora de Vida nos ha traspasado y hemos vivido con ella y con su consecuente culpa hasta nuestros días. De tabú de la impureza y ña muerte hemos pasado al silenciamiento de la misma.
La regla es, en definitiva, innombrable….

De todo esto y mucho más nos habla María Jesús Balbás en su libro titulado: “Bueno chicas, esto se acabó”, Una guía para desdramatizar la menopausia. Que te recomiendo encarecidamente que lo leas, pero eso sí, con mucha tranquidad y disfrutando del cambio que producirá en tu interior como mujer, te lo garantizo!

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Acerca de Carmen Zaballa

Soy un SER (como tú) viviendo una experiencia humana en un cuerpo de Mujer. Soy Madre, Compañera de vida de otro SER. Terapeuta de POLARIDAD. EDUCADORA de Periné,Integración y Movimiento(R), PROFESORA de "Abdominales sin riesgo(R)" y "Bones for Life(R)" (Huesos para la Vida), Estudiante de danza Contemporánea y Clásica. Lda. en CC Biológicas (UPV), MSc in Public Health Engineering (Nescastle Upon Tyne, U.K.), instructora de Pilates (Orthos) y Nordic Walking (NW) - Marcha Nórdica y entrenadora personal de Reprocessing Soft Fitness (RSF)
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